viernes, marzo 5

La Chica del Reloj

Lunes, 1 de Marzo 21 horas, la televisión es un agobio, nada de lo que dan merecen la pena., el invierno en la costa del sol es agobiante, solo parejas de jubilados nórdicos pasean por sus calles.
No hace frio, tampoco calor, la noche se adueña de la avenida, unas pocas luces rompen la monotonía de los locales cerrados, es una aventura buscar un sitio donde tomar un café o comprar cigarrillos.
Cruzo la avenida, paso junto a la parada de taxis, el aire de la noche hace enfriar el ambiente. Paseo mirando los pocos bares abiertos, ninguno deja de ser un aparcadero de guiris borrachos. Ya casi
termina la zona iluminada, me cruzo con una mujer sola, me mira al pasar, va en sentido contrario, va abrigada, gabardina, botas de abrigo lleva media melena de un pelo desmadejado. Llego hasta el final, vuelvo y continúo mi paseo en sentido inverso, recuerdo que en la avenida hay algún local más, será cuestión de probar.
Llego a la esquina, enciendo un cigarrillo, el encendedor produce un chasquido al encender, la chica de antes, que no había apreciado que estaba en la esquina donde confluyen las dos calles, se gira al oir el ruido. Sigo avanzando, cuando me llama y me dice, "sabes donde tomar algo? ". Le cuento que estoy tratando de encontrar donde tomar un café y ella me dice que ella busca donde tomar un wiski, que si me importa que venga conmigo, no le gustan demasiado los bares de extranjeros, cosa que al parecer compartimos, y le digo que no me importa.
Entramos en un bar, pido un café y ella un wiski cola, nos presentamos, no recuerdo como se llamaba. Va bebiendo, se me acaba el tabaco y ella me ofrece el suyo, al parecer el bar que entramos no vende tabaco, el de al lado al decir de la camarera si, se bebe el vaso no sin antes ir dos veces al baño, va hablando, cuenta cosas inconexas, al parecer se ha separado hace poco, no estaba casada, compartía con un tipo separado, se le nota que está mal, pero trata de disimularlo en medio de toda la verborrea. Pide otra copa y me dice que si bebo yo uno, que a ella no le gusta beber sola, pido lo mismo , pero con agua.
Sigue hablando, pregunta de vez en cuando, necesita más ser escuchada que escuchar.
Empiezan a recoger en el bar, planteamos salir de allí. Me dice de tomar una nueva copa en un bar que está más arriba, lo que implica coger el coche, me dice para coger el suyo, y cuando estamos casi al lado, no se el motivo, tal vez no le gusta que sepan el coche que tiene, o no está segura de conducir con soltura, plantea si podemos ir a por el mio. Está unas calles más arriba y veo que le cuesta andar, no sé si son las copas o algo más, pero le cuesta andar.
Llegamos a mi coche, aparcado junto a los apartamentos, abro, subimos y nos ponemos en marcha hacia el bar, nos separan unos mil metros.
Aparcamos, al salir comienza a explicar de forma bastante inconexa que al parecer su expareja es cliente de éste bar, después sabré que le ha hecho un seguimiento extenso, ya que me llega a contar que su ex está allí desde las 8 de la tarde. Antes de entrar, me abraza, me dice que le de la mano y que si me importa entrar con ella en plan cariñoso, ya que no quiere que su antigua pareja le vea derrotada, quiere darle un ataque de cuernitis, veo. No me importa, mi idea es tomar una copa más, ya se me curó el aburrimiento por hoy, dejarla en su casa o en el bar si se siente bien, y largarme a casa, mañana temprano comienzo a trabajar, una nueva faena, y he de tener los sentidos alerta, las novedades requieren atención

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